Draco Somnium editorial

El uso de redes sociales en la adolescencia:

En los últimos años los informativos nos han repetido sus infinitos riesgos una y otra vez. Lamentarnos, sin embargo, no nos ayudará de ninguna manera a afrontar ese problema.

Hoy en día, uno de los temas de conversación más importantes es el ocio juvenil: según expert@s, el uso abusivo de las nuevas tecnologías está obstaculizando enormemente la capacidad de mantener la atención. Asimismo, el profesorado confirma que la principal dificultad de la ESO es impulsar un estilo de vida más allá de las pantallas. Gran parte de la ciudadanía prevé el declive de la cultura y se ha extendido la creencia de que la crisis es inevitable. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ese punto de vista «catastrofista» es muy limitado: si queremos poder hacer frente a ese supuesto declive, es necesario que profundicemos en su causa.

Como editoræs de Draco Somnium, creemos que la clave para reducir el uso de las nuevas tecnologías es la literatura de calidad; para ello es imprescindible que los libros para adolescentes estén basados en sus inquietudes e intereses.

¿Por qué las redes sociales despiertan tanto interés?

Es cierto que están diseñadas expresamente para captar la atención de jóvenes y adultos – colores vivos, estímulos constantes, dinamismo… -, pero también satisfacen una necesidad básica de los seres humanos: la curiosidad. Aplicaciones como Instagram nos conectan con nuevas amistades, cuentan lo que está pasando en nuestro entorno, enseñan lugares paradisíacos y se convierten en el combustible de nuestras fantasías. Por lo tanto, la alternativa a las pantallas debe ser cercana, actualizada, apetecible y enriquecedora para l@s jóvenes. Igual que en las redes sociales y los videojuegos, pero sin explotar sus mecanismos de dopamina de forma inmoral. 

Teniendo eso en cuenta, creemos que la literatura puede satisfacer ese deseo innato de curiosidad. «¡Eso es imposible! … Les hemos regalado todo tipo de libros y, aun así, prefieren estar mirando el móvil «, puedes pensar. Sí, tienes razón, pero, seguramente, esos libros no le interesan. No es sorprendente, pues gran parte de la literatura juvenil actual no da la talla: no tiene nada que ver con el territorio vasco ni con las raíces l@s adolescentes, tampoco atiende a sus inquietudes e intereses, aunque desde fuera parezca reluciente, por dentro, no tiene colores ni imágenes… Parecen objetos diseñados exclusivamente para llamar la atención. Asimismo, las librerías estás repletas de bestsellers traducidos y, ojo: que tengan éxito en el extranjero, no implica que aquí vayan a ser bien recibidos.

Otra razón importante por la que las personas adolescentes sustituyen los libros por pantallas son las referencias y hábitos de su entorno. Si queremos que no tachen la literatura de aburrida o friki, es muy importante reforzar ideas como ”Leer mola” o “Ser intelectual es la clave”. Así, podemos ayudarles a entender que lo guay y rebelde no tiene nada que ver con subir fotos a Instagram fumando un cigarro con una pose desafiante que supura “Soy libre y me da igual lo que pienses de mí”. Hace falta darle una vuelta a esas creencias con nuevos referentes culturales.

Tras investigar el mercado, hemos llegado a la conclusión de que, en la adolescencia, la fantasía es un género de gran éxito y potencial; por eso, con el fin de fomentar el gusto por la lectura entre l@s jóvenes del territorio, hemos decidido partir de la mitología vasca (que para algo somos de aquí) . Además, para que la lectura les resulte interesante, nos centramos en temas contemporáneos relacionados con nuestra tierra ¿Un manga en el que gaueko secuestra la luna y las Lamias caminan con bañador por la calle no te parece suficiente?

¡Ah! Casi se me olvida: teniendo en cuenta la importancia actual de la cultura visual, todas nuestras obras contienen imágenes originales. Sí, nos importan esos detalles casi subconscientes y somos un@s frikis del diseño.

Siempre y cuando no llegue un cataclismo que destruya todas las librerías del mundo, seguiremos trabajando en ello. Y si llega, también: la buena edición, es nuestra pasión, así como profesión. 
😉